Caprese Ristorante


El sábado, como casi todos los primeros sábados del mes, nos tocó la divertida misión de ir hacer las compras. Por suerte, fuimos los dos solos con mi marido, mi hija (7 años) dijo: - Por favor descuénteme si van al supermercado.

Dadas las vueltas sabatinas, decidimos que el mejor destino sería el Alto Las Condes, ya que yo quería ir al Jumbo, así mi marido ganaba con algo y aprovechábamos de almorzar en la terraza, para disfrutar el maravilloso día primaveral.

Después del capenanenú habitual en un lugar con tanta oferta, entramos al Caprese Ristorante. 

Como primera impresión, me gustó la decoración del lugar, bastante cuidada para estar inserto dentro de un mall y el hecho que una chica cantara jazz a pocos pasos le daba un tremendo atractivo al lugar. En cambio, la carta, un cuento absolutamente distinto, la leí completa y no le encontré nada demasiado especial, la mayoría preparaciones clásicas, sin mucha innovación, lo que contrastaba con el ambiente.

El día no estaba como para comerse algo demasiado calórico, así que optamos por compartir un carpaccio de res con unas pequeñas mozzarelas empanizadas (bocconcini), que la verdad no nos mató en lo más mínimo. El aporte en sabor del queso fue nulo. Fue una gran decepción, este era uno de los platos que me llamó la atención por ser diferente, pero claramente la mezcla no estimuló nuestras papilas gustativas.

            DSC00302.jpg

Mi marido se comió una ensalada Cesar Fontanina con lechuga costina, pollo apanado, palta, tomate cherry, crutones de focaccia y reggianito, que también fue bastante fome. Venían dos pedazos de deshidratado con aceite de oliva y ahí ya estábamos mal. Señores, focaccia es un pan que se hace con aceite de oliva y aceitunas, cebolla o hierbas dependiendo del lugar de Italia. Por otra parte, sino me equivoco, se escribe Focaccia y no como lo pusieron en la carta.

DSC00304.jpg

DSC00305.jpg

Yo me pedí una ensalada César Quattro, de nuevo con lechuga costina, bocconcini de mozzarella, queso gruyere, queso de cabra, queso reggianito, aceitunas verdes y crutones de focaccia. Gracias a las divinidades amo el queso, porque sino la verdad me hubiese pateado la ensalada, la cantidad de queso era obscena, no había equilibrio entre los ingredientes. De hecho, iba por la mitad de la ensalada y lo único que quedaba era queso.

 DSC00303.jpg

Al terminar pedimos la carta para ver si nos tentábamos con un postre, pero nada nos llamó la atención y decidimos seguir la recomendación de mi papá e ir a Yogur Life.

La atención fue bastante rápida y eficiente, pero el mozo no fue capaz de recomendarnos nada ni manejaba bien los nombres de los platos ni las preparaciones.

Conclusión, probablemente no volveremos, a pesar que los precios nos parecieron bastante equilibrados, es posible que por la misma plata consigamos experiencias mucho mejores. No me malentiendan, no es que yo esté esperando un restaurante cinco estrellas o que me den la comida en cuchara de plata; lo que ando buscando es una buena experiencia. Por ejemplo, cuando uno va al Dominó a comerse un completo uno obtiene todo lo que desea, un paquete redondo, que para mi gusto es perfecto.

 

 

 

-----------------Bueno de ese tipo de comida nada sé ni las he probado, porque cada país tiene lo suyo y tal como lo cuentas, sé antoja comer.

Lo qué veo en las fotos es qué pienso qué es una comida baja en grasas y en verdad qué sé antoja. saluditos.


 

 

Hola

Creo que para evaluar un restaurant de comida italiana, hay que probar alguna pasta.

Yo he ido varias veces y creo que el Caprese es un buen lugar, con pastas y pizzas muy ricas (milll veces mejor que La Strada, tb en el patio del Alto).

Dale otra oportunidad.

Saludos

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar
asp hit counter
hidden hit counter