Basílico bistró
Hace una semana y antes de ir al supermercado, como ya se ha vuelto un placentero hábito, nos fuimos con mi marido a almorzar por ahí. Esta vez le tocó el turno al Basílico en Nueva Costanera.
Por recomendación de mi hermano para empezar nos pedimos unos camarones al pil pil, que venían perfectamente presentado con un exquisito pan de campo. Ahora, debo decir que lejos lo más rico era el pan. Quizá mi hermano tuvo más suerte que nosotros, pero a estos camarones les faltó brillo, alma, en pocas palabras estaban fomes.

Para continuar, mi marido pidió lo que más recomendó el mozo, salmón curado y papines, de acuerdo a la carta, salmón curado en sal gruesa, zeste de limón (en la carta salía ceste y yo creo que es con "Z"), semillas de cilantro y vodka. Me encantó el plato, estaba perfecto para el calor que hacía.

Yo por mi parte, pedí exactamente el plato que el mozo no sugirió, no lo hice por molestar, pero en la carta sonaba interesante. Más o menos, la carta decía así: Pollo Thai, pollo en láminas marinadas con lemon grass, jengibre, aceite de sésamo, acompañado de hojas verdes y dressing masala.

En una carta pequeña o corta, todos los platos deben ser magníficos, este plato debe salir de la carta ahora. Espero que tengan esto en cuenta en la carta de primavera que están estrenando, sino me equivoco, por estos días.
Antes de pasar al postre, quiero que vean los panes que dan, de verdad deliciosos, estos marcan una clara diferencia al resto de los retaurantes que he ido este último tiempo.

Estoy tratando de recordar que especias tenían, lo que sí recuerdo perfectamente, es que eran unos bollos perfectos, de corteza crujiente y miga suave y delicada.
Y pasando a la mejor parte del almuerzo, el postre, tengo que felicitar a quien haya creado este plato. Macarrón de plátano y sorbete de naranja. En concepto simple y lejos la mejor mezcla de sabores.

En resumen, este es un muy buen lugar para una tarde de verano, la terraza invita a quedarse, el hecho que sea un bistró hace que sea más informal y lúdico, lo cual está bastante bien logrado en la carta, la presentación de los platos y el diseño del lugar.
El promedio por persona es de $18.000 y considerando la irregularidad, donde hay cosas muy buenas y otras para el olvido, se hace mucho. Espero que con el tiempo, este lugar mejore, porque me encantaría ir de nuevo más en el verano.

Estimada María josé que lamentable experiencia tuviste!! porque el Basílico bistró es un restaurante para repetirse varias vecesa al mes. A mi, que voy harto, siempre me ha tocado, además de una presentación muy cuidada, una preparación sobre mis expectativas. incluso los camarones al pil-pil son mi plato favorito.
Alicia:
Muchas gracias por pasar y dejarme tu comentario.
Es bueno saber lo que otra gente piensa del lugar al cual uno va, un día determinado a una hora determinada, y obvio que se entiende que muchas veces el factor "suerte" o como le digan juega un papel.
Espero que cuando vaya de nuevo, pueda comentar algo diferente. No dejaré de lado los camarones al pilpil, ya que en cualquier caso me encantan!
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Un abrazo,
Maria Jose