Estas últimas semanas no he tenido mucho tiempo para nada, estuvo de cumpleaños mi hija y entre la búsqueda del regalo perfecto, la celebración en la casa y luego la del colegio ocuparon cien por ciento mi mente y el poco tiempo que queda después del trabajo, pero como soy absolutamente obsesiva, no dejé de estar conectada y navegando, observando. Tengo varias cosas en carpeta que quiero mostrarles, pero no he podido acercarme por demasiado tiempo a mi computador, por dos razones: una, porque la nueva adicción a mi familia (regalo de mi mamá para mi hija) le da por roer cables (no es un ratón, gracias a dios!), y dos, la adicción tiene la manía de querer jugar de noche y no me deja dormir… (suerte tiene mi hija que tiene sólo cinco y todavía le cuido el sueño).
He aquí Glú el nuevo amigo inseparable de mi hija…

Dejando de lado a los pequeños, este diseño que les quiero mostrar me trajo recuerdos de la infancia. Me acuerdo que en muy contadas ocasiones mi papá tomaba coñac, abría su botella de Napoleón que guardaba bien escondida ya que se la traían de España, sólo para compartirla con sus amigos más cercanos luego de una gran comida, a modo de bajativo y se ponía la copa en su enorme mano para darle temperatura y luego hacía girar el tornasolado líquido, cambiando de color amarillo oscuro a naranjo claro, casi como el carey de las trabas de pelo… Y luego se llevaba la copa a la boca para sólo mojarse los labios… y entre medio daba una que otra piteada a su cigarro…
Dicen que los diseñadores escandinavos tienen talento para la fastuosidad y esta creación de Rikke Hagen para Swivel, la copa sin pie, no es la excepción. El diseño es inteligente porque aprovecha la suntuosidad del licor, acentuando los aromas, colores y la sensualidad del movimiento.




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constituir reservas de agua dulce es prioritario, generar recursos orgánicos es inevitable.
esas copas... sin duda son espectaculares.
en cuánto al cumple de tu hija...xutas!!
te entiendo muchisimo.
Besos y abrazos luminosos
a esa alma hermosa ... tu hija.
Luz...
p.d. ese cachorro es una bendición en tu casa, es terapéutico absoluto,además de generar un factor emocional super importante.